La Reproducción de la Trucha

El período de reproducción de la trucha coincide con el mes de diciembre, pero puede sufrir cambios subordinados, sobre todo, a la temperatura del agua. Las truchas, habitualmente aisladas, al acercarse esta época se reúnen en grupos y efectúan un viaje de remonte de los ríos hacia ambientes frescos y aguas más límpidas. En general se trata de un viaje largo, en el transcurso del cual las truchas superan obstáculos inimaginables. Al final se detienen en aguas con fondo arenoso o constituido por grava limpia y las hembras preparan el lugar que deberá acoger los huevos. Los machos forman un círculo alrededor de sus compañeras, rozándolas majestuosamente y mostrando la brillantez de los colores de su librea, que en ese período adquiere  un esplendor particular. Los huevos puestos por las hembras poco a poco son inseminados por los machos y van a posarse en el fondo, en espera de abrirse. Al final de este extenuante rito, las truchas, exhaustas, se dejan transportar por la corriente hacia la parte baja  del río, donde reanudan las actividades habituales para obtener alimento. Durante la primera fase de la vida, el recién nacido se sustenta gracias al gran vitelio que lo envuelve. A continuación se alimenta de formas de vida acuática, animal y vegetal. Al crecer un poco más, el pez va en busca de larvas, gusanos e insectos que se posan en el agua. No desprecia ni los huevos ni los alevinos de los demás peces y, en edad adulta, su instinto predador lo impulsa a dar caza a otras especies ícticas para dar así más consistencia a la comida cotidiana.

100 TRUCOS DEL PESCADOR DE RÍO 

Salvatore Guastella

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